La teoría interpersonal del engaño (TIE) sugiere que, a menudo, se asume la sinceridad en la comunicación, aunque esta puede ser alterada por motivos personales. Existen estrategias de engaño reconocidas por Buller y Burgoon que involucran la manipulación del mensaje y señales no verbales que delatan al emisor. Las emociones como la culpa y la ansiedad, junto con comportamientos estratégicos, impactan la dinámica de la mentira y la percepción del receptor.