El documento describe tres tipos de control administrativo - control preventivo, control recurrente y control de retroalimentación. El control preventivo se realiza antes de una acción para garantizar que se pueda llevar a cabo sin riesgos. El control recurrente se realiza durante los procesos para garantizar que se realicen de manera óptima. El control de retroalimentación se lleva a cabo una vez finalizado el proceso para obtener información sobre el desempeño y posibles mejoras.