Este documento establece la tipología y requisitos de los laboratorios clínicos. Define dos tipos de laboratorios: generales que realizan análisis básicos de baja complejidad, y especializados que realizan análisis generales y especializados de mediana o alta complejidad. Además, especifica que el personal debe cumplir con titulaciones universitarias en áreas afines a la salud, y que los laboratorios deben contar con responsables de gestión de calidad.