El documento resume las características de las fábulas del siglo XVIII, incluyendo que usan animales como personajes para enseñar lecciones morales. Describe a dos destacados autores españoles de fábulas, Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego, incluyendo detalles sobre sus vidas, obras y su rivalidad. Resalta que ambos ayudaron a popularizar el género de la fábula en España siguiendo las tradiciones de Esopo, Fedro y La Fontaine.