El documento propone varias actividades familiares relacionadas con la alimentación, como comentar anuncios de comida, planificar menús con sugerencias de todos, compensar platos menos gustados con otros más gustados, y enseñar a los hijos a cocinar desde edades tempranas. También recomienda intentar comer juntos al menos una vez al día, disponer de tiempo para comer sentados y conversar de forma agradable, y evitar distracciones como la televisión durante las comidas.