La formación de los profesores requiere una formación científica, literaria y pedagógica, así como la adquisición y mejora de conocimientos y habilidades a través de la práctica, con el objetivo de formar sujetos autónomos capaces de comprenderse a sí mismos. Se han realizado varias reformas en la formación inicial y continua de profesores en Francia desde 1947 para equilibrar la formación científica con la formación profesional y acercar más la teoría a la práctica.