Treponema pallidum es una bacteria gram negativa responsable de la sífilis, que se caracteriza por su morfología de espiroqueta y la imposibilidad de cultivarse in vitro. La enfermedad presenta varias etapas: primaria, secundaria, latente y terciaria, afectando diversas áreas anatómicas y manifestándose con úlceras, erupciones cutáneas y lesiones granulomatosas. El diagnóstico incluye técnicas de microscopía y serología, y el tratamiento principal es con penicilina, aunque alternativas como tetraciclina y eritromicina también son posibles.