1. El método biológico permite eliminar más del 90% de los metales que contaminan el suelo, cumpliendo con la normativa ambiental. 2. La aplicación de fertilizantes y bacterias mejora la bioremediación de suelos contaminados con metales o hidrocarburos. 3. Agregar sustancias húmicas reduce los contaminantes por debajo de los límites permitidos y mejora la eficiencia de degradación.