La tuberculosis es una de las principales causas de mortalidad en el mundo, con 10,4 millones de casos y 1,7 millones de muertes en 2016, especialmente en países de bajos y medianos ingresos. La resistencia a los tratamientos está en aumento, marcando una crisis de salud pública. La Organización Mundial de la Salud se ha propuesto erradicar la epidemia de tuberculosis para 2030, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.