Este documento compara tres enfoques para entender los sistemas: mecánico, cibernético y orgánico. El enfoque mecánico se aplica a sistemas cerrados como un reloj, que mantienen un equilibrio estable. El enfoque cibernético se aplica a sistemas como un termostato, que buscan el equilibrio homeostático a través de la reposición. El enfoque orgánico se aplica a sistemas abiertos y dinámicos como una empresa, que cambian y evolucionan constantemente