1) La calculadora puede ser útil para desarrollar habilidades de operación y resolución de problemas. No es necesario que los estudiantes aprendan algoritmos antes de usarla.
2) Se pueden crear actividades atractivas que involucren los conocimientos previos de los estudiantes y les permitan encontrar resultados combinando operaciones o verificar resultados obtenidos de otras maneras.
3) Resolver problemas usando la calculadora, como la tecla de división, puede ser una novedad para los niños.