Este documento discute las doctrinas utópicas encontradas en algunas teologías como la de los Testigos de Jehová y argumenta que son imposibles según la Biblia. Señala que la Biblia muestra que Dios creó tanto ángeles buenos como malos y estableció una lucha entre el bien y el mal, lo que implica que no puede haber una sociedad perfecta sin problemas. También destaca que, según la Biblia, siempre se necesitará a Cristo como mediador entre Dios y la humanidad debido a la naturaleza pecaminosa