La vasopresina es una hormona neurohipofisiaria que controla la reabsorción de agua en los riñones, aumentando el volumen sanguíneo y reduciendo el volumen de orina. Se usa para tratar la diabetes insípida, la distensión postoperatoria y el shock séptico. Sin embargo, puede causar efectos secundarios como calambres, espasmos, náuseas, vómitos, arritmias o isquemia cardíaca en algunos pacientes.