Este documento discute dos enfoques para la educación: el adoctrinamiento y el fomento de la creatividad. El autor argumenta que el adoctrinamiento, como se practicó en su educación, corta el aprendizaje significativo y la capacidad de pensar de forma independiente. En cambio, el autor apoya un enfoque basado en despertar la curiosidad de los estudiantes y enseñarles a cuestionar ideas y buscar información por su cuenta. Este segundo enfoque, según el autor, produce personas innovadoras e impulsa el aprendizaje