Este documento discute cómo los procesos sociales, políticos y económicos influyen en la educación y la construcción de conductas sociales. Argumenta que la escuela refleja los problemas de la sociedad y que la violencia en la sociedad afecta el aprendizaje de los niños. Propone el desarrollo de modelos educativos audiovisuales para apoyar a maestros y estudiantes, generar nuevos mercados y fomentar una mayor inclusión e intercambio cultural entre las naciones de América Latina.