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(275)long la deuda griega

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IMF seeks Greece debt relief

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(275)long la deuda griega

  1. 1. 1 EL FMI RECLAMA EL ALIVIO DE LA DEUDA GRIEGA. Manfred Nolte El tema de la deuda, de sus quitas o alivios parciales, de sus auditorias en orden a determinar su legitimidad o su carácter odioso siguen siendo tema de enfrentado debate. Desde hace décadas, el FMI y el Banco Mundial tienen vigente el proyecto ‘HIPC’ (‘Highly indebted poor countries’ o ‘países pobres altamente endeudados’) bajo el que se realizan condonaciones sistemáticas de deuda a los países más desasistidos, siempre bajo una severa condicionalidad. Recientemente, determinados partidos populistas hicieron campaña para denunciar y repudiar lo que ellos calificaban como ‘deuda odiosa’. En el microcosmos de Madrid la jueza Carmena ha ordenado el análisis de la bondad de la deuda acumulada por el ayuntamiento de la capital que supera los 5.000 millones de euros, una auditoria que persigue renegociar los tipos de interés y quitas selectivas del pasivo de la Corporación. Pero donde se cuece de verdad el tema del mantenimiento o alivio de la deuda es en un país central- supuestamente desarrollado- como es Grecia. Resulta que, a pesar de que las Instituciones europeas acaban de aprobar un tercer rescate al gobierno helénico de 86.000 millones de euros, el FMI, icono de la ortodoxia y de las políticas de rigor presupuestario no quiere participar en la iniciativa por considerarla insatisfactoria e insuficiente. Veamos. El 14 de julio de 2015, en plena crisis negociadora del tercer rescate griego, los técnicos del FMI publicaron un documento de análisis sobre la sostenibilidad de la deuda griega. El documento fue distribuido al Consejo ejecutivo del FMI la tarde del 10 de julio de 2015, y a los ministros de finanzas de la eurozona en la mañana del 11 de julio de 2015. Como anécdota hay que señalar que no está aprobado, ni siquiera discutido, en el seno de dicho consejo ejecutivo. El escrito, respaldado por la directora ejecutiva del FMI Cristina Lagarde advertía que “la deuda griega se ha tornado altamente insostenible. Dado que con el tercer programa de rescate la deuda exterior griega alcanzaría el 200% de su PIB, esta solamente resultaría sostenible y repagable a través de un alivio sustancial de la misma”, mucho más allá de lo que en principio la eurozona estaría dispuesta a asumir.
  2. 2. 2 La Eurozona desea vivamente que el FMI no solamente de buenos consejos sino que se implique financieramente en el rescate. El conflicto está servido: de una parte el FMI no participará en el tercer préstamo griego sin un ‘alivio’ de su deuda y de otra, gran parte de los países de la eurozona, incluida Alemania, son reacios a recortar el ‘importe’ de la deuda griega. Ante tal situación, la comunidad académica y también los líderes de las distintas facciones políticas se posicionan a favor o en contra del dictamen del FMI exhibiendo argumentarios de mayor o menor calado, que como casi todo en economía, resultan finalmente relativos y discutibles. Para unos, el FMI hace bien no participando en el acuerdo de préstamo firmado entre el Mecanismo Europeo de Estabilidad(MEDE) y Grecia. No se discute que el primer ministro Alexis Tsipras tenga que poner toda la carne en el asador para estimular el crecimiento económico, asumiendo a regañadientes un pretendido modelo de austeridad, que atribuye a las reformas estructurales efectos revitalizadores para la economía. Pero aunque cumpla cuanto los lideres europeos le pidan hacer –una lista de acciones que incluye el recorte de las pensiones, la subida del IVA, la simplificación de las regulaciones, la privatización de empresas públicas y la creación de un fondo de titulización de 50.000 millones de euros dotado de activos griegos –el país no podrá devolver los 300.000 millones de euros que debe. En lugar de incurrir en un impago soberano a la vuelta de unos pocos años, juega en favor de Europa el escuchar el consejo del FMI y reestructurar la deuda griega ya, ahora. Para otros –la mayoría de los prestamistas y un sector de la academia- se trata de inquirir qué grado de insostenibilidad tiene en última instancia la deuda griega, partiendo de las propias premisas del FMI, al reconocer su informe que esta se produce precisamente por “la relajación de las políticas durante el último año, con el reciente deterioro del entorno macroeconómico y financiero domestico debido al cierre de los bancos que ha afectado significativamente a una dinámica adversa” o sea por una pésima gestión. Pero hay un matiz que conviene resaltar. En realidad, la Eurozona va a proceder a la firma del ‘Memorando de entendimiento’ sin el FMI, en la esperanza de que este se enganche en una fase ulterior. Porque la eurozona ‘considerará’ el tema del alivio de la deuda después de la primera revisión del nuevo rescate, que podría resultar tan pronto como en Octubre. Lo que no hará será un ‘recorte’ (‘haircut’) o quita del valor facial o nominal de la deuda. De tal manera que existe un campo o base de posible acuerdo. Como siempre el diablo estará en los detalles y como valorar el término ‘sostenibilidad’. El enfoque tradicional del cociente entre deuda y PIB (200%) no puede aplicarse a Grecia porque los prestamos otorgados tienen un carácter fuertemente subvencionado con vencimientos y periodos de carencia muy largos, a tipos de interés extremadamente bajos. Una alternativa mas realista viene dada por el valor actual de la deuda ateniense, lo que vale el total de sus repagos en dinero de hoy. Como ejemplo, el valor actual del nuevo rescate de 86.000 millones de euros, concedido al 1% con un vencimiento medio de 32,5 años arroja un valor actual equivalente al 50% de su valor facial, un ‘alivio’ en s deuda de 40.000 millones de euros. Los anteriores préstamos concedidos por el MEDE a Grecia han reducido su valor actual a un equivalente del 49% del PIB,
  3. 3. 3 con lo cual su deuda conjunta se reduciría a un 130% de su PIB, un nivel muy elevado pero comparable al de Italia. Los anteriores criterios podrán combinarse con el servicio anual de la deuda en términos de PIB y el coste medio de la deuda en comparación con la tasa de crecimiento corriente del PIB. Tomados todos estos factores en su conjunto Grecia puede requerir un alivio adicional de su deuda, pero quizá sin necesidad de quitas o recortes de su importe nominal. Recordemos, también, que la solidaridad en la eurozona es una virtud necesaria siempre que se corresponda con un comportamiento responsable en sus beneficiarios y evaluado rigurosamente el alcance del posible agravio comparativo. Otros países periféricos que han hecho frente a la crisis y han cumplido las reglas del juego europeo con sacrificios heroicos podrían justamente darse por aludidos si las recomendaciones del FMI tuvieran una excluyente aplicación unilateral a Grecia. Y no olvidemos el llamado ‘riesgo moral’, no sea que, en breve, líderes populistas tilden de odiosas las nuevas ayudas a Grecia y metan en el mismo saco de culpables a prestatario y prestamistas ya que estos últimos –dirán- volvieron a fomentar los desvaríos tradicionales del primero.

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