El racionalismo de Descartes se basa en la confianza absoluta en la razón como fuente de conocimiento y la desconfianza en los sentidos, proponiendo la duda metódica para alcanzar certezas indudables. Descartes establece un método universal que combina la intuición y la deducción, y argumenta la existencia de Dios para garantizar la verdad del conocimiento, así como la interacción entre cuerpo y alma. Su obra sentó las bases del pensamiento moderno y fue objeto de críticas y desarrollos posteriores por filósofos como Hobbes, Hume y Kant.