Este documento describe el Concilio de Éfeso de 431 d.C. y la controversia cristológica entre Nestorio y Cirilo de Alejandría. Nestorio enseñaba que Cristo era un hombre que luego se convirtió en Dios, negando que María fuera la Madre de Dios. Cirilo refutó esto y defendió que Cristo tenía una sola naturaleza divina y humana unida. El concilio condenó la herejía de Nestorio y afirmó a María como Madre de Dios.