El documento explora la relación entre el cuerpo, las emociones y la construcción de la memoria en el contexto educativo, destacando la necesidad de concientizar a los niños sobre la importancia de su cuerpo como territorio de memoria. Se proponen actividades lúdicas para mejorar la participación de los niños y fomentar su desarrollo emocional y social. Las conclusiones apuntan a la conexión entre memoria individual y colectiva, evidenciando la influencia de experiencias vividas en la formación de la identidad y la empatía.