La alimentación durante la Edad Media en Europa varió ampliamente según la clase social y la región. Los nobles comían grandes cantidades de carne y bebían vino, mientras que los campesinos se alimentaban principalmente de cereales como el pan, verduras, cerdo y productos lácteos. La dieta monacal se basaba en verduras y pequeñas porciones de carne o pescado. La escasez de alimentos era común y el hambre amenazaba constantemente a los más pobres. Con el tiempo surgieron recetarios que ref