La alimentación ha evolucionado a medida que la inteligencia humana ha adaptado el entorno. Una alimentación sana es variada y aporta los nutrientes necesarios para cada persona según su salud, fisiología y etapa de vida, sin olvidar que 400 millones de personas pasan hambre. Los nutrientes se clasifican en macronutrientes como proteínas, grasas y carbohidratos, y micronutrientes como vitaminas y minerales.