La enfermedad de Alzheimer es una forma común e incurable de demencia caracterizada por deterioro cognitivo, pérdida de memoria y cambios conductuales, generalmente diagnosticada en personas mayores de 65 años. Su evolución implica una progresiva atrofia cerebral y síntomas como confusión y dificultad en la realización de actividades diarias. El diagnóstico es clínico y requiere una evaluación detallada, y aunque existen tratamientos, la enfermedad es terminal y sin cura.