La orientación educativa incluye tres áreas temáticas principales: desarrollo académico, profesional y personal. Cada área estudia teorías y principios para diseñar intervenciones psicopedagógicas que incrementen procesos, habilidades y actitudes del estudiante, contribuyendo a su éxito y desarrollo en la escuela, trabajo y sociedad. Las intervenciones se enfocan en contextos educativos, laborales, familiares y comunitarios.