Platón y Aristóteles constituyen la tríada del realismo en Grecia. Mientras Platón se centra en explicar la realidad a través de las Ideas, separadas de la materia, Aristóteles critica este dualismo y explica la realidad desde la observación y la experiencia, viendo la esencia como inmanente a la existencia de las cosas y abordando problemas como el movimiento y la teleología.