El documento define el benchmarking como un proceso sistemático y continuo para evaluar los productos, servicios y procesos de las mejores organizaciones, con el objetivo de mejorar. Explica que consiste en cinco etapas: 1) preparación y recolección de datos sobre las mejores prácticas, 2) recolección de datos, 3) análisis para identificar diferencias, 4) desarrollo de planes de mejora, y 5) implementación de dichos planes. El benchmarking busca romper paradigmas e introducir una cultura de mejora continua.