El documento presenta un programa de intervención en una escuela secundaria para prevenir la violencia y el bullying, promoviendo una educación inclusiva que responda a las necesidades de todos los alumnos. Se enfatiza la importancia de crear culturas y políticas inclusivas, así como el desarrollo de habilidades psicosociales, para mejorar el clima escolar y reducir la deserción. Además, se aborda la complejidad del bullying, sus causas y consecuencias, y la necesidad de una intervención comunitaria para fomentar un entorno seguro y colaborativo.