Las buretas se utilizan para medir volúmenes de líquidos con precisión. Existen diferentes tipos de buretas que se calibran para asegurar la exactitud de las mediciones. La calibración implica llenar la bureta con agua y verter cantidades controladas en un matraz pesado, calculando las correcciones necesarias entre las lecturas de la bureta y los volúmenes reales vertidos. Esto permite realizar mediciones volumétricas precisas compensando cualquier error de graduación de la bureta.