La cadena de frío es el proceso de conservación, manejo y distribución de vacunas. Consta de tres niveles: central, regional y local. En el nivel local, las vacunas se almacenan en heladeras a temperaturas entre 2-8°C y se transportan en termos. Es importante monitorear las temperaturas y seguir procedimientos como no congelar las vacunas para mantener su efectividad.