La cadena de frío es el proceso de transportar productos biológicos desde su producción hasta su destino final a través de puntos críticos de conservación y almacenamiento para mantener su efectividad. Existen cadenas fijas y móviles en tres niveles: central, regional y local. Se requieren recursos humanos, técnicos y financieros, así como equipos frigoríficos como refrigeradores por compresión, absorción o fotovoltáicos para almacenar y conservar las vacunas de manera efectiva.