El documento justifica el uso del teatro en el aula para enseñar de manera divertida y enriquecer las experiencias de los estudiantes. Plantea que las prácticas tradicionales dificultan el aprendizaje significativo y que el teatro puede ayudar a los estudiantes a desarrollar competencias, mejorar sus relaciones interpersonales, y prepararse para enfrentar un mundo cambiante. El objetivo es analizar cómo el teatro puede desarrollar contenidos en asignaturas como Español, Historia y Formación Cívica para mejorar la calidad personal