Este documento compara las características de un alumno real con las de un alumno ideal. Describe varias características cognitivas y afectivas que los maestros observaron en sus alumnos reales, como creativo, desorganizado, comprometido y desmotivado. Luego, detalla las etapas del desarrollo físico, cognitivo y emocional de los niños y adolescentes. Finalmente, propone que el alumno ideal sería organizado, simbólico, comunicador y analítico.