Los suelos arcillosos son los más recomendados para construir estanques piscícolas debido a su baja permeabilidad. La profundidad óptima de los estanques se encuentra entre 1.2 y 1.5 metros. Existen diferentes tipos de estanques según su alimentación de agua, drenaje, construcción y uso, como estanques de desove, vivero, engorde y almacenamiento.