El documento analiza cómo la libertad de elección de centros escolares en Madrid contribuye a la desigualdad educativa y la estratificación social, enfatizando la influencia de la clase y el origen étnico en estas decisiones. Se observan patrones de segregación étnica, la 'huida' de alumnado autóctono hacia centros percibidos como mejores y la estigmatización de los centros con alta población inmigrante. Las conclusiones destacan que esta dinámica refuerza las desigualdades y que la libre elección invita a la selección de alumnos, afectando negativamente la calidad educativa.