Este documento describe un proyecto que utilizó narraciones audiovisuales para mejorar las relaciones entre una escuela y familias inmigrantes. El proyecto reunió a padres cada quince días para compartir historias de sus países de origen. Aunque la asistencia fue irregular, las sesiones ayudaron a las familias a conocerse mejor y crear vínculos. El apoyo del director y los maestros también fue clave para la participación de los padres. El documento concluye recomendando que las escuelas faciliten encuentros informales de familias