La teoría del cerebro triuno propone que el cerebro está compuesto de tres subsistemas - el reptiliano, límbico y neocorteza - que interactúan para regular la conducta. Esta teoría tiene implicaciones importantes para la educación, ya que sugiere que los docentes deben desarrollar estrategias de enseñanza integrales que consideren los diferentes niveles de procesamiento cerebral para facilitar el aprendizaje. Además, es necesario crear un ambiente psicoafectivo positivo que permita la interacción efectiva entre docentes-alumnos