La reanimación cardiopulmonar (RCP) básica consiste en maniobras para identificar un paro cardiorrespiratorio en un niño y tratar de restablecer su respiración y frecuencia cardíaca sin equipamiento, con el objetivo de oxigenar los órganos vitales hasta recibir tratamiento avanzado. La RCP básica debe iniciarse lo antes posible mediante compresiones torácicas, despeje de vías aéreas y ventilación.