El coaching en las empresas busca liberar el potencial de los empleados mediante un proceso dinámico e interactivo que les ayuda a lograr sus metas y desarrollar sus capacidades. Este proceso implica tres momentos: darse cuenta de oportunidades de mejora, hacerse cargo mediante nuevas acciones, y encontrar el sentido personal de dichos cambios. El coaching pretende romper rutinas defensivas para fomentar un mayor empoderamiento de los empleados.