La contabilidad, desde sus orígenes antiguos, ha sido crucial para el registro y control de propiedades, facilitando las decisiones gerenciales y financieras. La contabilidad financiera es un método sistemático que proporciona información cuantitativa sobre las transacciones económicas de las entidades, y tiene como objetivos registrar, clasificar, controlar e interpretar operaciones financieras. Además, su importancia radica en el cumplimiento legal, el registro de operaciones mercantiles y la información sobre la situación financiera de las empresas.