Sección Prevención de Riesgos
Depto. Calidad de Vida.
Subdirección de Recursos Humanos.
El estrés laboral o estrés en el trabajo es un tipo de estrés
propio de las sociedades industrializadas, en las que la
creciente presión en el entorno laboral puede provocar la
saturación física o mental del trabajador, generando
diversas consecuencias que no sólo afectan a su salud, sino
también a la de su entorno más próximo.
El estrés laboral aparece cuando las exigencias del entorno
superan la capacidad del individuo para hacerlas frente o
mantenerlas bajo control, y puede manifestarse de diversas
formas.
Los síntomas del estrés laboral pueden ser divididos en dos grandes grupos; por un lado aquellos
síntomas asociados a reacciones emocionales, y por otro, aquellos asociados a reacciones físicas.
El estrés laboral puede originar uno o varios de los siguientes síntomas emocionales:
• Ansiedad
• Mal Humor
• Irritabilidad
• Miedo o temor
• Inseguridad
• Dificultades para concentrarse
• Dificultad para tomar decisiones
• Bajo estado de ánimo
• Depresión
Entre los síntomas físicos más frecuentes podemos encontrar los siguientes:
• Problemas intestinales y/o estomacales
• Sudoración excesiva
• Hiperventilación
• Dolor de cabeza
• Mareos y náuseas
• Temblores
• Taquicardia
• Tensión muscular y contracturas
• Hipo salivación (Sequedad de la boca)
Además, el estrés en el trabajo está asociado con una reducción de la productividad de las
empresas y un descenso de la calidad de vida de aquellos que lo sufren, pudiendo incluso ser
motivo de baja laboral en los casos más graves, por lo que es conveniente aprender cómo
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combatirlo, y conocer técnicas eficaces para su manejo. También es útil la realización de
determinados ejercicios para eliminar la tensión:
Técnicas para Prevenir el estrés laboral:
Planea tus tareas: Organiza el trabajo de acuerdo a tus responsabilidades y prioridades, mantén
ordenados tus documentos y archivos. Procura mantener una buena comunicación con vuestro
entorno laboral (superiores y colegas).
Practica técnicas de relajación: la técnica respiratoria consiste en respirar de modo lento y
profundo un par de veces, esto nos llena de energía y nos ayuda a relajarnos mental y físicamente.
El oxígeno aumenta la eficacia de nuestros organismo y reduce el estrés fisiológico, también ayuda
a reducir la tensión muscular, sensaciones de ahogo o taquicardia.
Realiza Pausas Laborales:
Está demostrado que el cerebro rinde mejor si le damos un pequeño descanso (aunque sea de un
minuto) por cada hora de trabajo. Realizar pequeños ejercicios de elongación y movimiento de las
articulaciones, e incluso caminar por la oficina para estirar las piernas ayudará a despejar tu mente
del estrés. Además, permanecer sentado muchas horas seguidas no es bueno para tu espalda.
Procura mantener una buena postura en tu lugar de trabajo con el fin de evitar dolores musculo
esqueléticos.
Duerme las horas necesarias:
Los expertos recomiendan entre 7 y 8 horas diarias de sueño. La actividad reparadora que el sueño
ejerce sobre nuestro cuerpo es fundamental para empezar bien el día. Una mente descansada es
una mente preparada para manejar mejor el estrés laboral. Duerme las horas suficientes y verás
cómo tus niveles de energía y tu salud en general mejoran.
Deja el tabaco:
Si aún no has dejado de fumar deberías empezar a planteártelo. El tabaco no sólo NO te ayuda a
relajarte (la nicotina en realidad es un estimulante), además aumenta la cantidad de toxinas
presentes en tu organismo, disminuye la concentración de oxígeno en tu sangre y puede
ocasionarte graves problemas de salud e incluso la muerte (lo que sin duda, haría aumentar tus
niveles de estrés de modo considerable). Dejar de fumar mejorará tu salud, tu nivel de energía y tu
autoestima por haberlo conseguido.
Come sano:
En muchas ocasiones la falta de tiempo nos obliga a ingerir alimentos rápidamente y no prestamos
especial cuidado en lo que comemos, abusando de la denominada comida “chatarra”, por lo que
es necesario que incorporamos al organismo las vitaminas, minerales y fibra que éste necesita
para su correcto funcionamiento y que se encuentran presentes en gran medida en frutas y
verduras.
En tu tiempo libre ¡Haz deporte!:
El deporte es otro de nuestros grandes aliados en el manejo del estrés laboral. Practicar deporte
de modo regular nos hace liberar endorfinas (una potente hormona anti estrés) y nos ayuda a
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descansar mejor por las noches. Uno de los mejores deportes para combatir el estrés eficazmente
es la natación, que además de ayudar a nuestro cuerpo a liberar tensiones y contracturas,
determinados estilos (como el nado a braza) nos aportan también los beneficios de las técnicas de
relajación.
Todas éstas recomendaciones tienen por objeto mantener bajo control las situaciones de estrés
en el entorno laboral, así como aquellas prácticas saludables que nos ayudan a minimizar sus
consecuencias en nuestro organismo.

Consejos para evitar_el_estres_laboral

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    Sección Prevención deRiesgos Depto. Calidad de Vida. Subdirección de Recursos Humanos. El estrés laboral o estrés en el trabajo es un tipo de estrés propio de las sociedades industrializadas, en las que la creciente presión en el entorno laboral puede provocar la saturación física o mental del trabajador, generando diversas consecuencias que no sólo afectan a su salud, sino también a la de su entorno más próximo. El estrés laboral aparece cuando las exigencias del entorno superan la capacidad del individuo para hacerlas frente o mantenerlas bajo control, y puede manifestarse de diversas formas. Los síntomas del estrés laboral pueden ser divididos en dos grandes grupos; por un lado aquellos síntomas asociados a reacciones emocionales, y por otro, aquellos asociados a reacciones físicas. El estrés laboral puede originar uno o varios de los siguientes síntomas emocionales: • Ansiedad • Mal Humor • Irritabilidad • Miedo o temor • Inseguridad • Dificultades para concentrarse • Dificultad para tomar decisiones • Bajo estado de ánimo • Depresión Entre los síntomas físicos más frecuentes podemos encontrar los siguientes: • Problemas intestinales y/o estomacales • Sudoración excesiva • Hiperventilación • Dolor de cabeza • Mareos y náuseas • Temblores • Taquicardia • Tensión muscular y contracturas • Hipo salivación (Sequedad de la boca) Además, el estrés en el trabajo está asociado con una reducción de la productividad de las empresas y un descenso de la calidad de vida de aquellos que lo sufren, pudiendo incluso ser motivo de baja laboral en los casos más graves, por lo que es conveniente aprender cómo
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    Sección Prevención deRiesgos Depto. Calidad de Vida. Subdirección de Recursos Humanos. combatirlo, y conocer técnicas eficaces para su manejo. También es útil la realización de determinados ejercicios para eliminar la tensión: Técnicas para Prevenir el estrés laboral: Planea tus tareas: Organiza el trabajo de acuerdo a tus responsabilidades y prioridades, mantén ordenados tus documentos y archivos. Procura mantener una buena comunicación con vuestro entorno laboral (superiores y colegas). Practica técnicas de relajación: la técnica respiratoria consiste en respirar de modo lento y profundo un par de veces, esto nos llena de energía y nos ayuda a relajarnos mental y físicamente. El oxígeno aumenta la eficacia de nuestros organismo y reduce el estrés fisiológico, también ayuda a reducir la tensión muscular, sensaciones de ahogo o taquicardia. Realiza Pausas Laborales: Está demostrado que el cerebro rinde mejor si le damos un pequeño descanso (aunque sea de un minuto) por cada hora de trabajo. Realizar pequeños ejercicios de elongación y movimiento de las articulaciones, e incluso caminar por la oficina para estirar las piernas ayudará a despejar tu mente del estrés. Además, permanecer sentado muchas horas seguidas no es bueno para tu espalda. Procura mantener una buena postura en tu lugar de trabajo con el fin de evitar dolores musculo esqueléticos. Duerme las horas necesarias: Los expertos recomiendan entre 7 y 8 horas diarias de sueño. La actividad reparadora que el sueño ejerce sobre nuestro cuerpo es fundamental para empezar bien el día. Una mente descansada es una mente preparada para manejar mejor el estrés laboral. Duerme las horas suficientes y verás cómo tus niveles de energía y tu salud en general mejoran. Deja el tabaco: Si aún no has dejado de fumar deberías empezar a planteártelo. El tabaco no sólo NO te ayuda a relajarte (la nicotina en realidad es un estimulante), además aumenta la cantidad de toxinas presentes en tu organismo, disminuye la concentración de oxígeno en tu sangre y puede ocasionarte graves problemas de salud e incluso la muerte (lo que sin duda, haría aumentar tus niveles de estrés de modo considerable). Dejar de fumar mejorará tu salud, tu nivel de energía y tu autoestima por haberlo conseguido. Come sano: En muchas ocasiones la falta de tiempo nos obliga a ingerir alimentos rápidamente y no prestamos especial cuidado en lo que comemos, abusando de la denominada comida “chatarra”, por lo que es necesario que incorporamos al organismo las vitaminas, minerales y fibra que éste necesita para su correcto funcionamiento y que se encuentran presentes en gran medida en frutas y verduras. En tu tiempo libre ¡Haz deporte!: El deporte es otro de nuestros grandes aliados en el manejo del estrés laboral. Practicar deporte de modo regular nos hace liberar endorfinas (una potente hormona anti estrés) y nos ayuda a
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    Sección Prevención deRiesgos Depto. Calidad de Vida. Subdirección de Recursos Humanos. descansar mejor por las noches. Uno de los mejores deportes para combatir el estrés eficazmente es la natación, que además de ayudar a nuestro cuerpo a liberar tensiones y contracturas, determinados estilos (como el nado a braza) nos aportan también los beneficios de las técnicas de relajación. Todas éstas recomendaciones tienen por objeto mantener bajo control las situaciones de estrés en el entorno laboral, así como aquellas prácticas saludables que nos ayudan a minimizar sus consecuencias en nuestro organismo.