La evolución de la alimentación humana ha pasado por tres fases: primero el nomadismo para buscar comida, luego el pastoreo domesticando animales, y finalmente el sedentarismo cultivando la tierra. Esto permitió el desarrollo de la cultura y la especialización de oficios. Más tarde, se enfocaron en asegurar el suministro y la seguridad alimentaria, y luego la calidad de los alimentos. Hoy en día, la tecnología ha diversificado la oferta alimentaria global.