El ciclo contable abarca el reconocimiento de operaciones mediante documentos fuente, la jornalización a través de asientos contables, la mayorización, la preparación de balances y la elaboración de estados financieros. Cada transacción se registra siguiendo principios contables, asegurando su validez legal y técnica. Ejemplos prácticos ilustran cómo convertir operaciones de compra y pago en registros contables adecuados.