Descartes buscó establecer un nuevo fundamento para el conocimiento basado en la razón pura y la certeza. Duda de todo lo que no puede saberse con certeza, incluida la experiencia y los sentidos. Lo único que no puede dudar es su propio pensamiento, llevándolo a afirmar "pienso, luego existo". Esto y la idea de Dios como ser infinitamente perfecto le permiten deducir la existencia del yo y los cuerpos materiales. Su metafísica reduce la realidad a tres sustancias - Dios, el yo y el mundo material