El documento discute diferentes enfoques para la prevención del consumo de drogas entre jóvenes. Inicialmente, se pensó que proveer información era suficiente, pero esto no fue efectivo. Ahora, se cree que es mejor un enfoque integral que involucre a las personas, mediadores sociales y contenidos que desarrollen habilidades. También se discuten conceptos como riesgo y las influencias ambientales, sociales y personales en el consumo, así como las ideas previas de jóvenes y adultos sobre el tema.