Principales corrientes didácticas
Objetivo: Analizar los principios de planeación de la actividad docente de tres corrientes didácticas: Didáctica tradicional, Tecnología Educativa y
Didáctica Crítica; y así identificarás las aquellas propuestas que puedes aplicar en tu práctica docente actual o futura.
La forma en que se conceptualiza el proceso enseñanza-aprendizaje influye directamente en la práctica docente, incluyendo la planeación, el tipo
de estrategias de enseñanza y la forma de evaluación. Esta es una de las razones por las que es importante que el profesor en formación conozca
diferentes posturas didácticas y analice sus características, ventajas y desventajas.
En el libro Fundamentación en Didáctica, Pérez y Morano (Pansza, 2006) presentan las características de tres posturas didácticas diferentes. A
continuación se presenta una tabla comparativa de dichas corrientes; ésta te permitirá tener un panorama general de la lectura que realizarás para
el estudio de este tema.
Es recomendable que leas la tabla por filas poniendo especial atención en las diferencias de cómo concibe cada postura los diferentes elementos
del proceso enseñanza-aprendizaje.
Didáctica tradicional Tecnología educativa Didáctica crítica
Enseñanza-aprendizaje La enseñanza se concibe como
transmisión y el aprendizaje
como recepción de información.
La enseñanza implica el control de la
situación en la que ocurre el aprendizaje,
y éste se concibe como el conjunto de
cambios y/o modificaciones en la
conducta que se operan en el sujeto
como resultado de acciones
determinadas.
La enseñanza y el aprendizaje son un proceso
indisoluble; el aprendizaje es un proceso, no
un resultado, y es influido por el ambiente y
características de cada aprendiz.
Objetivos de aprendizaje
Los objetivos no tienen mayor
importancia y, si se plantean, se
dirigen hacia metas de la
institución o del profesor.
Los objetivos son una descripción clara,
precisa y unívoca de las conductas que se
espera que el estudiante logre y
manifieste después de completar un ciclo
de aprendizaje. La sistematización de la
enseñanza gira alrededor los objetivos.
Los objetivos deben expresar claramente los
aprendizajes importantes que se pretenden
alcanzar, por lo que el análisis profundo de la
práctica docente es imprescindible. Se
rechazan los objetivos conductuales porque
fragmentan el conocimiento. Los objetivos
deben favorecer la integración de los
contenidos, el establecimiento de relaciones,
el tener una visión de conjunto de los objetos
de estudio y la comprensión de la complejidad
de los problemas que presenta la práctica
profesional.
Contenido
Los contenidos se presentan
como un listado de temas. Se
favorece el enciclopedismo.
Los contenidos los determinan los
expertos o la institución y no se admiten
críticas de parte de los profesores o
alumnos. Los contenidos son los mismos
Los contenidos deben presentarse lo menos
fragmentados posible y se debe ser flexible en
su enseñanza así como favorecerse que el
aprendizaje implique operaciones superiores
para todos los “horizontes educativos” y
se espera que sean válidos para todos
ellos.
del pensamiento que promuevan las
relaciones e interacciones entre los
contenidos. Tanto profesores como alumnos
participan y deben participar en la elaboración
del temario.
Actividades de aprendizaje
La actividad de aprendizaje más
utilizada es la exposición, la voz
del maestro es el principal
recurso didáctico. La frase
característica es “El maestro
explicará”.
El profesor planea minuciosamente las
actividades para conseguir los objetivos,
es decir, para lograr la conducta deseada.
El maestro controla el ambiente y los
estímulos y rechaza la improvisación.
El énfasis de las actividades de aprendizaje
está en el proceso y no en el resultado. El
profesor debe ser un promotor del
aprendizaje y tanto él como el alumno son
responsables de una investigación, indagación
y reflexión permanente. Las actividades deben
permitir que el alumno opere sobre el
conocimiento y la transferencia de la
información a problemas reales.
Evaluación
La evaluación del aprendizaje se
concibe como una actividad final
de la enseñanza. Es una actividad
mecánica que básicamente se
reduce a la aplicación de
exámenes. Se considera una
actividad auxiliar en la
administración educativa.
La evaluación del aprendizaje debe estar
íntimamente relacionada con los
objetivos de aprendizaje y con la
naturaleza de éste. La evaluación se
ocupa de verificar el logro de los
objetivos.
En la evaluación del aprendizaje, tanto
alumnos como profesores son protagonistas.
La evaluación debe permitir la reflexión y la
identificación de factores que hayan
entorpecido o favorecido el proceso
enseñanza-aprendizaje. Hay una clara
diferencia entre evaluación y acreditación.
Papel del maestro
El maestro es un personaje
estático que se dedica a
transmitir información.
El maestro, más que experto en
contenido, es experto en técnicas, un
ingeniero conductual que, como tal,
controla, dirige, orienta y manipula el
aprendizaje. El maestro maneja principios
rigurosos de planeación y estructuración
de la enseñanza.
El maestro tiene el papel de moderador, de
guía. El profesor debe ser eminentemente un
profesional reflexivo y auto-crítico, por lo
tanto, en su formación debe considerarse el
análisis, la reflexión, la actividad científica y el
espíritu crítico.
Papel del alumno
El alumno es un personaje
estático, todavía más que el
profesor. El alumno recibe y
memoriza información.
El alumno acata las instrucciones y la guía
del profesor para lograr los objetivos.
El alumno tiene un papel sumamente activo,
él es el primer responsable de su aprendizaje.
Se espera que el alumno participe, investigue,
critique, evalúe y aporte.
El contenido de este cuadro está basado en: Pansza, G., Pérez, E. y Morano, P. (2006). Fundamentación de la Didáctica. T. I. México: Gernika.
Fuente:
http://dione.cuaed.unam.mx/licel/tercer_semestre/didactica_general/unidad2/u02t01p01.html

Principales corrientes didácticas

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    Principales corrientes didácticas Objetivo:Analizar los principios de planeación de la actividad docente de tres corrientes didácticas: Didáctica tradicional, Tecnología Educativa y Didáctica Crítica; y así identificarás las aquellas propuestas que puedes aplicar en tu práctica docente actual o futura. La forma en que se conceptualiza el proceso enseñanza-aprendizaje influye directamente en la práctica docente, incluyendo la planeación, el tipo de estrategias de enseñanza y la forma de evaluación. Esta es una de las razones por las que es importante que el profesor en formación conozca diferentes posturas didácticas y analice sus características, ventajas y desventajas. En el libro Fundamentación en Didáctica, Pérez y Morano (Pansza, 2006) presentan las características de tres posturas didácticas diferentes. A continuación se presenta una tabla comparativa de dichas corrientes; ésta te permitirá tener un panorama general de la lectura que realizarás para el estudio de este tema. Es recomendable que leas la tabla por filas poniendo especial atención en las diferencias de cómo concibe cada postura los diferentes elementos del proceso enseñanza-aprendizaje. Didáctica tradicional Tecnología educativa Didáctica crítica Enseñanza-aprendizaje La enseñanza se concibe como transmisión y el aprendizaje como recepción de información. La enseñanza implica el control de la situación en la que ocurre el aprendizaje, y éste se concibe como el conjunto de cambios y/o modificaciones en la conducta que se operan en el sujeto como resultado de acciones determinadas. La enseñanza y el aprendizaje son un proceso indisoluble; el aprendizaje es un proceso, no un resultado, y es influido por el ambiente y características de cada aprendiz. Objetivos de aprendizaje Los objetivos no tienen mayor importancia y, si se plantean, se dirigen hacia metas de la institución o del profesor. Los objetivos son una descripción clara, precisa y unívoca de las conductas que se espera que el estudiante logre y manifieste después de completar un ciclo de aprendizaje. La sistematización de la enseñanza gira alrededor los objetivos. Los objetivos deben expresar claramente los aprendizajes importantes que se pretenden alcanzar, por lo que el análisis profundo de la práctica docente es imprescindible. Se rechazan los objetivos conductuales porque fragmentan el conocimiento. Los objetivos deben favorecer la integración de los contenidos, el establecimiento de relaciones, el tener una visión de conjunto de los objetos de estudio y la comprensión de la complejidad de los problemas que presenta la práctica profesional. Contenido Los contenidos se presentan como un listado de temas. Se favorece el enciclopedismo. Los contenidos los determinan los expertos o la institución y no se admiten críticas de parte de los profesores o alumnos. Los contenidos son los mismos Los contenidos deben presentarse lo menos fragmentados posible y se debe ser flexible en su enseñanza así como favorecerse que el aprendizaje implique operaciones superiores
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    para todos los“horizontes educativos” y se espera que sean válidos para todos ellos. del pensamiento que promuevan las relaciones e interacciones entre los contenidos. Tanto profesores como alumnos participan y deben participar en la elaboración del temario. Actividades de aprendizaje La actividad de aprendizaje más utilizada es la exposición, la voz del maestro es el principal recurso didáctico. La frase característica es “El maestro explicará”. El profesor planea minuciosamente las actividades para conseguir los objetivos, es decir, para lograr la conducta deseada. El maestro controla el ambiente y los estímulos y rechaza la improvisación. El énfasis de las actividades de aprendizaje está en el proceso y no en el resultado. El profesor debe ser un promotor del aprendizaje y tanto él como el alumno son responsables de una investigación, indagación y reflexión permanente. Las actividades deben permitir que el alumno opere sobre el conocimiento y la transferencia de la información a problemas reales. Evaluación La evaluación del aprendizaje se concibe como una actividad final de la enseñanza. Es una actividad mecánica que básicamente se reduce a la aplicación de exámenes. Se considera una actividad auxiliar en la administración educativa. La evaluación del aprendizaje debe estar íntimamente relacionada con los objetivos de aprendizaje y con la naturaleza de éste. La evaluación se ocupa de verificar el logro de los objetivos. En la evaluación del aprendizaje, tanto alumnos como profesores son protagonistas. La evaluación debe permitir la reflexión y la identificación de factores que hayan entorpecido o favorecido el proceso enseñanza-aprendizaje. Hay una clara diferencia entre evaluación y acreditación. Papel del maestro El maestro es un personaje estático que se dedica a transmitir información. El maestro, más que experto en contenido, es experto en técnicas, un ingeniero conductual que, como tal, controla, dirige, orienta y manipula el aprendizaje. El maestro maneja principios rigurosos de planeación y estructuración de la enseñanza. El maestro tiene el papel de moderador, de guía. El profesor debe ser eminentemente un profesional reflexivo y auto-crítico, por lo tanto, en su formación debe considerarse el análisis, la reflexión, la actividad científica y el espíritu crítico. Papel del alumno El alumno es un personaje estático, todavía más que el profesor. El alumno recibe y memoriza información. El alumno acata las instrucciones y la guía del profesor para lograr los objetivos. El alumno tiene un papel sumamente activo, él es el primer responsable de su aprendizaje. Se espera que el alumno participe, investigue, critique, evalúe y aporte. El contenido de este cuadro está basado en: Pansza, G., Pérez, E. y Morano, P. (2006). Fundamentación de la Didáctica. T. I. México: Gernika. Fuente: http://dione.cuaed.unam.mx/licel/tercer_semestre/didactica_general/unidad2/u02t01p01.html