La educación popular es un enfoque educativo que busca la transformación social mediante la reflexión crítica y la práctica colectiva, surgida en América Latina en los años 60 en respuesta a contextos de opresión. Este movimiento se caracteriza por su vinculación a movimientos sociales y la construcción de conocimiento que empodera a los individuos como protagonistas en la creación de conciencia y opciones éticas. Se fundamenta en metodologías participativas que promueven el diálogo y la alfabetización crítica, abarcando no solo la adquisición de habilidades básicas, sino también el desarrollo de un pensamiento solidario y transformador.