El documento describe la evolución de la educación en la Roma Antigua, comenzando con la educación familiar dirigida por los padres y luego delegada a esclavos pedagogos. Más adelante, la educación fue impartida por esclavos libertos en escuelas inspiradas en el modelo griego, aunque hubo resistencias a la aculturación helénica. Finalmente, el Estado romano asumió el sustento de las escuelas y maestros.