El documento describe el arte forense como la posesión de cualidades técnicas y morales que permiten equilibrar los intereses del cliente de manera objetiva considerando los intereses superiores de la colectividad. Implica examinar los problemas del cliente no solo desde un punto de vista jurídico sino también realizando una valoración amplia del interés del cliente basada en un análisis de su personalidad y situación. El ejercicio de la abogacía como un arte social requiere cualidades humanas como la comprensión, solidaridad y distanciamiento objetivo.