EL ENSAYO
Es un género híbrido, ya que presenta similitudes con manifestaciones
literarias y científicas (de hecho se dice que toma de la ciencia los temas y de la
literatura el estilo. Según Ortega y Gasset, el ensayo es una disertación científica sin
prueba explícita. Y según Pérez de Ayala, un injerto de la ciencia en la literatura).
Se incluye, tradicionalmente, dentro de los llamados géneros literarios de
carácter didáctico. En esencia, es un escrito en prosa de carácter didáctico e
interpretativo, en el que el ensayista aborda, desde un punto de vista personal y
subjetivo, temas diversos con una clara voluntad de estilo.
Es frecuente la confusión entre dos tipos de texto humanístico, el ensayo y el
tratado o estudio, ¿qué diferencias hay entre ellos? Ambos géneros se confunden
porque los dos se fundamentan en la reflexión y en las ideas, pero si atendemos a la
intención del emisor y al tema tratado, pueden establecerse las siguientes diferencias:
- El tratado o estudio tiene un carácter preciso y exhaustivo. Suele ser
monográfico y plantear los conocimientos con objetividad y rigor, aportando cifras,
fechas, datos contrastados, referencias, etc.
- El ensayo tiene un carácter más subjetivo y personal. Es más libre y creativo
en el uso del lenguaje y se acerca al estilo literario por lo que, hoy en día, es
considerado uno de los géneros literarios de mayor difusión, pues es apto tanto para el
periodismo de opinión como para creaciones de temática muy variada.
ORIGEN
El término ensayo procede de Montaigne, que tituló así sus célebres Essais
(1580), en los que mostraba sus opiniones, reflexiones y puntos de vista sobre múltiples
temas. Se trata de una obra de reflexión personal escrita sin un plan preconcebido. Entre
sus características destacan: la brevedad, la variedad temática, los diversos tonos
empleados, las frecuentes referencias a otros autores (argumentos de autoridad), la
subjetividad y la importancia que se da por igual tanto al contenido de lo que se trata
como a la opinión de quien lo trata.
Son muchas las obras que se han citado como antecedentes de este género:
desde textos pertenecientes a la literatura grecolatina (los Diálogos de Platón; las
Meditaciones de Marco Aurelio, las Vidas paralelas de Plutarco) hasta las Epístolas
familiares de Fray Antonio de Guevara (1542).
Francis Bacon fue quien con sus Essays (1597) extendió el género por Europa.
En España quedó afianzado en la literatura del siglo XVIII con los discursos de Fray
Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764). En el último siglo el ensayo ha tenido un
desarrollo espectacular por su atractivo para explicar una sociedad sometida a profundos
cambios ideológicos y sociales.
CARACTERÍSTICAS
El ensayo se caracteriza por:
- Carácter subjetivo. El ensayo es el género de la subjetividad, pues son las
apreciaciones o experiencias del emisor sobre un asunto concreto las que justifican
su escritura y dan un sentido coherente y unitario a este tipo de texto. El carácter
subjetivo del ensayo se manifiesta en el hecho de que el ensayista es el eje central
del ensayo: presenta su punto de vista, con espíritu a veces crítico, lo que le
permite dar rienda suelta a la expresión de sus opiniones, de manera que el escrito
deja traslucir sus gustos y preferencias.
El subjetivismo queda patente en el empleo frecuente de la 1ª persona y
en el uso de digresiones, asociaciones de ideas, anécdotas, ejemplos, etc.
- Intención persuasiva. La finalidad del ensayo es modificar los pensamientos del
lector sobre un determinado tema. Es frecuente que el lector aparezca interpelado
abiertamente a través de formas de tratamiento directo o de preguntas.
- Brevedad. El ensayista no pretende ser exhaustivo, puesto que el ensayo no es un
trabajo de investigación: persigue simplemente una reflexión sintética y amena
sobre el tema elegido. Cuando se publica en forma de libro, éste suele reunir un
conjunto de ensayos o estar dividido en capítulos que gozan de cierta
independencia temática.
- Variedad temática. Aunque el ensayo tiene preferencia por asuntos relacionados
con las disciplinas humanísticas –historia, filosofía, literatura-, también puede
tratar de temas científicos o de temas concernientes a la vida cotidiana o
informaciones de interés actual. En este caso es habitual que el autor aporte
ejemplos de su propia experiencia.
- Voluntad de estilo. Junto a la claridad, la precisión y la riqueza de estilo, el
principal rasgo del texto ensayístico es la calidad estética. El lenguaje del ensayo
es culto y elaborado, expresión de la voluntad de estilo de su autor, que con
frecuencia hace uso de los recursos estéticos propios de la lengua literaria:
metáforas, antítesis, ironía, interrogaciones retóricas...
- Estructura libre. El ensayista goza de plena libertad para persuadir a su lector. La
estructura que presenta es abierta, tanto en el plano formal como en el conceptual.
El discurso suele progresar mediante asociaciones de ideas y digresiones sobre
conceptos que le resultan al autor de especial interés y que le desvían, a menudo,
del asunto central.
- Exposición y argumentación como formas de discurso. Mediante la exposición
se transmiten conocimientos sobre la materia estudiada; y mediante la
argumentación se intenta influir en el lector para que comparta los puntos de vista
del autor. Con frecuencia la base de la persuasión está en la presentación de
ejemplos y casos concretos mediante secuencias explicativas, narrativas o
dialogadas, que ofrecen los elementos en que se basa la opinión del autor.
CLASIFICACIÓN
Existen varias maneras de clasificar el ensayo según el criterio que se aplique:
- Clasificación según el contenido: ensayos históricos, filosóficos, artísticos,
crítico-literarios, sociológicos, políticos, etc.
- Clasificación según el enfoque: ensayos informativos, críticos (el autor hace una
valoración de cualquier obra literaria, musical…), de interpretación (el autor
aporta su opinión sobre cualquier tema de interés general), irónicos, de creación,
etc.
- Clasificación según la forma de locución empleada: descriptivo-reflexivo (el
más frecuente, con predominio del estilo nominal, se basa en una exposición de
ideas y un reflexión intelectual sobre hechos); narrativo (poco habitual, hay un
estilo verbal con un argumento semejante a una narración novelada de hechos de
los que se pueden extraer unas ideas); y dialogado (el lector ha de sacar las
conclusiones que proceden del enfrentamiento dialéctico entre varios
interlocutores. Este tipo de ensayo fue muy frecuente en el Renacimiento).
DIFUSIÓN DEL ENSAYO
El ensayo puede difundirse por medios orales o escritos. Las manifestaciones
orales se adscriben habitualmente a la conferencia; las escritas abarcan una gama que va
desde el libro entero a la columna periodística. Cada modalidad selecciona un tipo de
receptor (desde un público muy amplio hasta un grupo de expertos).
La popularización de la prensa escrita ha propiciado el nacimiento y la difusión
de una nueva variante del ensayo: la colaboración periodística, que hoy día es una de
las más vivas de este género. Las colaboraciones de personalidades de renombre (en el
argot periodístico se llaman firmas) en un periódico constituyen un elemento decisivo
en el prestigio y el éxito que pueda alcanzar un medio informativo. Estas colaboraciones
se caracterizan porque se dirigen a un público muy amplio, tienen una existencia
efímera -los autores saben que sus creaciones tienen una vida muy corta y que, por lo
tanto, deben ser atractivas y fáciles de entender-, son breves y suelen tratar temas de
actualidad.
LENGUAJE Y ESTILO
Nivel morfosintáctico:
- La nota más característica es la presencia del yo, continuamente el autor habla de
su punto de vista, se coloca en un primer plano enjuiciando hechos y aportando
opiniones y experiencias. Esta presencia se manifiesta en el uso de la primera
persona. También aparece el plural de modestia y el plural generalizador y las
modalidades oracionales que expresan valoración, duda, emotividad…
- Apelaciones al lector, al que se presenta como interlocutor con el que se dialoga.
Se ve en el uso de la segunda persona, de expresiones persuasivas e imperativas,
que pretender mover al lector a compartir lo que se dice, mediante el uso del
imperativo y sus sustitutos, perífrasis obligativas, oraciones interrogativas…
- Uso del modo Indicativo (sobre todo de las formas del presente) que se presta a
la expresión de ideas de valor permanente y también tiene un carácter actualizador
de las opiniones que se exponen ante el lector.
- Oraciones impersonales y pasivas con SE cuando se quiere dar una visión
impersonal.
- Oraciones causales, condicionales y consecutivas, para indicar causas, hipótesis
y consecuencias en un razonamiento.
- Uso de elementos que aclaran, delimitan y concretan: adjetivos especificativos,
aposiciones, incisos aclaratorios, coordinadas explicativas y subordinadas
adjetivas.
- Adjetivación valorativa de tipo apreciativo (magnífico, horrible,
estremecedor…)y presencia de verbos valorativos, que expresan la subjetividad
del autor (gustar, preferir, detestar…).
- Artículos determinados con función genérica (La oración simple tiene sólo un
verbo = cualquier oración simple)
- Uso riguroso de conectores que reflejan la cohesión del discurso y manifiestan la
progresión del razonamiento, estableciendo relaciones entre las ideas.
Nivel léxico-semántico:
- Uso de tecnicismos que designan con precisión los conceptos del tema que se
trata, aunque no tan abundantes como en la exposición científica o humanística.
- Predominio de un léxico abstracto en la exposición de las ideas. Así pues, domina
el estilo nominal con un mayor o menor grado de abstracción, lo que revela que el
ensayo es una meditación intelectual sobre temas concretos.
- Uso de citas, utilizadas como ejemplos o como argumentos de autoridad que
confirmen los datos de las tesis que se defienden.
- Aportación de anécdotas y ejemplos concretos que presenten de forma práctica
las ideas que se exponen.
- Frecuente aparición de definiciones.
- La preocupación expresiva lleva al autor a buscar efectos llamativos mediante el
uso de figuras literarias. Incluso en los casos en que parece que se está
empleando un estilo conversacional o un léxico común o vulgar.

El ensayo (teoría)

  • 1.
    EL ENSAYO Es ungénero híbrido, ya que presenta similitudes con manifestaciones literarias y científicas (de hecho se dice que toma de la ciencia los temas y de la literatura el estilo. Según Ortega y Gasset, el ensayo es una disertación científica sin prueba explícita. Y según Pérez de Ayala, un injerto de la ciencia en la literatura). Se incluye, tradicionalmente, dentro de los llamados géneros literarios de carácter didáctico. En esencia, es un escrito en prosa de carácter didáctico e interpretativo, en el que el ensayista aborda, desde un punto de vista personal y subjetivo, temas diversos con una clara voluntad de estilo. Es frecuente la confusión entre dos tipos de texto humanístico, el ensayo y el tratado o estudio, ¿qué diferencias hay entre ellos? Ambos géneros se confunden porque los dos se fundamentan en la reflexión y en las ideas, pero si atendemos a la intención del emisor y al tema tratado, pueden establecerse las siguientes diferencias: - El tratado o estudio tiene un carácter preciso y exhaustivo. Suele ser monográfico y plantear los conocimientos con objetividad y rigor, aportando cifras, fechas, datos contrastados, referencias, etc. - El ensayo tiene un carácter más subjetivo y personal. Es más libre y creativo en el uso del lenguaje y se acerca al estilo literario por lo que, hoy en día, es considerado uno de los géneros literarios de mayor difusión, pues es apto tanto para el periodismo de opinión como para creaciones de temática muy variada. ORIGEN El término ensayo procede de Montaigne, que tituló así sus célebres Essais (1580), en los que mostraba sus opiniones, reflexiones y puntos de vista sobre múltiples temas. Se trata de una obra de reflexión personal escrita sin un plan preconcebido. Entre sus características destacan: la brevedad, la variedad temática, los diversos tonos empleados, las frecuentes referencias a otros autores (argumentos de autoridad), la subjetividad y la importancia que se da por igual tanto al contenido de lo que se trata como a la opinión de quien lo trata. Son muchas las obras que se han citado como antecedentes de este género: desde textos pertenecientes a la literatura grecolatina (los Diálogos de Platón; las Meditaciones de Marco Aurelio, las Vidas paralelas de Plutarco) hasta las Epístolas familiares de Fray Antonio de Guevara (1542). Francis Bacon fue quien con sus Essays (1597) extendió el género por Europa. En España quedó afianzado en la literatura del siglo XVIII con los discursos de Fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764). En el último siglo el ensayo ha tenido un desarrollo espectacular por su atractivo para explicar una sociedad sometida a profundos cambios ideológicos y sociales.
  • 2.
    CARACTERÍSTICAS El ensayo secaracteriza por: - Carácter subjetivo. El ensayo es el género de la subjetividad, pues son las apreciaciones o experiencias del emisor sobre un asunto concreto las que justifican su escritura y dan un sentido coherente y unitario a este tipo de texto. El carácter subjetivo del ensayo se manifiesta en el hecho de que el ensayista es el eje central del ensayo: presenta su punto de vista, con espíritu a veces crítico, lo que le permite dar rienda suelta a la expresión de sus opiniones, de manera que el escrito deja traslucir sus gustos y preferencias. El subjetivismo queda patente en el empleo frecuente de la 1ª persona y en el uso de digresiones, asociaciones de ideas, anécdotas, ejemplos, etc. - Intención persuasiva. La finalidad del ensayo es modificar los pensamientos del lector sobre un determinado tema. Es frecuente que el lector aparezca interpelado abiertamente a través de formas de tratamiento directo o de preguntas. - Brevedad. El ensayista no pretende ser exhaustivo, puesto que el ensayo no es un trabajo de investigación: persigue simplemente una reflexión sintética y amena sobre el tema elegido. Cuando se publica en forma de libro, éste suele reunir un conjunto de ensayos o estar dividido en capítulos que gozan de cierta independencia temática. - Variedad temática. Aunque el ensayo tiene preferencia por asuntos relacionados con las disciplinas humanísticas –historia, filosofía, literatura-, también puede tratar de temas científicos o de temas concernientes a la vida cotidiana o informaciones de interés actual. En este caso es habitual que el autor aporte ejemplos de su propia experiencia. - Voluntad de estilo. Junto a la claridad, la precisión y la riqueza de estilo, el principal rasgo del texto ensayístico es la calidad estética. El lenguaje del ensayo es culto y elaborado, expresión de la voluntad de estilo de su autor, que con frecuencia hace uso de los recursos estéticos propios de la lengua literaria: metáforas, antítesis, ironía, interrogaciones retóricas... - Estructura libre. El ensayista goza de plena libertad para persuadir a su lector. La estructura que presenta es abierta, tanto en el plano formal como en el conceptual. El discurso suele progresar mediante asociaciones de ideas y digresiones sobre conceptos que le resultan al autor de especial interés y que le desvían, a menudo, del asunto central. - Exposición y argumentación como formas de discurso. Mediante la exposición se transmiten conocimientos sobre la materia estudiada; y mediante la argumentación se intenta influir en el lector para que comparta los puntos de vista del autor. Con frecuencia la base de la persuasión está en la presentación de ejemplos y casos concretos mediante secuencias explicativas, narrativas o dialogadas, que ofrecen los elementos en que se basa la opinión del autor.
  • 3.
    CLASIFICACIÓN Existen varias manerasde clasificar el ensayo según el criterio que se aplique: - Clasificación según el contenido: ensayos históricos, filosóficos, artísticos, crítico-literarios, sociológicos, políticos, etc. - Clasificación según el enfoque: ensayos informativos, críticos (el autor hace una valoración de cualquier obra literaria, musical…), de interpretación (el autor aporta su opinión sobre cualquier tema de interés general), irónicos, de creación, etc. - Clasificación según la forma de locución empleada: descriptivo-reflexivo (el más frecuente, con predominio del estilo nominal, se basa en una exposición de ideas y un reflexión intelectual sobre hechos); narrativo (poco habitual, hay un estilo verbal con un argumento semejante a una narración novelada de hechos de los que se pueden extraer unas ideas); y dialogado (el lector ha de sacar las conclusiones que proceden del enfrentamiento dialéctico entre varios interlocutores. Este tipo de ensayo fue muy frecuente en el Renacimiento). DIFUSIÓN DEL ENSAYO El ensayo puede difundirse por medios orales o escritos. Las manifestaciones orales se adscriben habitualmente a la conferencia; las escritas abarcan una gama que va desde el libro entero a la columna periodística. Cada modalidad selecciona un tipo de receptor (desde un público muy amplio hasta un grupo de expertos). La popularización de la prensa escrita ha propiciado el nacimiento y la difusión de una nueva variante del ensayo: la colaboración periodística, que hoy día es una de las más vivas de este género. Las colaboraciones de personalidades de renombre (en el argot periodístico se llaman firmas) en un periódico constituyen un elemento decisivo en el prestigio y el éxito que pueda alcanzar un medio informativo. Estas colaboraciones se caracterizan porque se dirigen a un público muy amplio, tienen una existencia efímera -los autores saben que sus creaciones tienen una vida muy corta y que, por lo tanto, deben ser atractivas y fáciles de entender-, son breves y suelen tratar temas de actualidad. LENGUAJE Y ESTILO Nivel morfosintáctico: - La nota más característica es la presencia del yo, continuamente el autor habla de su punto de vista, se coloca en un primer plano enjuiciando hechos y aportando opiniones y experiencias. Esta presencia se manifiesta en el uso de la primera persona. También aparece el plural de modestia y el plural generalizador y las modalidades oracionales que expresan valoración, duda, emotividad…
  • 4.
    - Apelaciones allector, al que se presenta como interlocutor con el que se dialoga. Se ve en el uso de la segunda persona, de expresiones persuasivas e imperativas, que pretender mover al lector a compartir lo que se dice, mediante el uso del imperativo y sus sustitutos, perífrasis obligativas, oraciones interrogativas… - Uso del modo Indicativo (sobre todo de las formas del presente) que se presta a la expresión de ideas de valor permanente y también tiene un carácter actualizador de las opiniones que se exponen ante el lector. - Oraciones impersonales y pasivas con SE cuando se quiere dar una visión impersonal. - Oraciones causales, condicionales y consecutivas, para indicar causas, hipótesis y consecuencias en un razonamiento. - Uso de elementos que aclaran, delimitan y concretan: adjetivos especificativos, aposiciones, incisos aclaratorios, coordinadas explicativas y subordinadas adjetivas. - Adjetivación valorativa de tipo apreciativo (magnífico, horrible, estremecedor…)y presencia de verbos valorativos, que expresan la subjetividad del autor (gustar, preferir, detestar…). - Artículos determinados con función genérica (La oración simple tiene sólo un verbo = cualquier oración simple) - Uso riguroso de conectores que reflejan la cohesión del discurso y manifiestan la progresión del razonamiento, estableciendo relaciones entre las ideas. Nivel léxico-semántico: - Uso de tecnicismos que designan con precisión los conceptos del tema que se trata, aunque no tan abundantes como en la exposición científica o humanística. - Predominio de un léxico abstracto en la exposición de las ideas. Así pues, domina el estilo nominal con un mayor o menor grado de abstracción, lo que revela que el ensayo es una meditación intelectual sobre temas concretos. - Uso de citas, utilizadas como ejemplos o como argumentos de autoridad que confirmen los datos de las tesis que se defienden. - Aportación de anécdotas y ejemplos concretos que presenten de forma práctica las ideas que se exponen. - Frecuente aparición de definiciones. - La preocupación expresiva lleva al autor a buscar efectos llamativos mediante el uso de figuras literarias. Incluso en los casos en que parece que se está empleando un estilo conversacional o un léxico común o vulgar.