El Greco fue el principal representante del manierismo en España en el siglo XVI. Recibió influencias de la pintura bizantina, veneciana y manierista, desarrollando un estilo único caracterizado por figuras alargadas, uso vibrante del color, escorzos dramáticos y composiciones espirituales que conectaron con la Contrarreforma española. Su obra maestra, El entierro del Señor de Orgaz, divide la escena celestial y terrenal de forma espiritual.