El documento explora la teoría del lenguaje de Mijail Bajtín, subrayando la interconexión entre el discurso, la sociedad y los contextos sociales en los que se produce la comunicación. Argumenta que los signos son multiacentuados y reflejan luchas ideológicas, sugiriendo que el discurso no es simplemente un medio de transmisión de significados, sino una práctica social compleja. Además, enfatiza la importancia de la dialéctica y el diálogo en el acto comunicativo, donde cada enunciado está imbuido de significados sociales y contextuales.